DIALOGO CON EL CUERPO


 

Podemos diferenciar en el ser humano dos partes, el cuerpo y la mente. La parte “cuerpo” tiene en sí misma la información acerca de su estado físico y es posible acceder a esta información a través de la kinesiología mediante un interrogatorio con preguntas cuyas respuestas sean de tipo binario 1/0, que únicamente se puedan responder Sí/No.

La kinesiología es un método que utiliza test musculares para descubrir desequilibrios energéticos y corregirlos. El test muscular es un camino para establecer un diálogo con el cuerpo de dentro afuera, de acceder a todo un archivo de información de lo que el cuerpo hace, de lo que el cuerpo quiere y de todas sus necesidades. Se puede utilizar este camino para preguntarle al cuerpo cuáles son los factores articulares y viscerales que están influyendo o que son el origen de determinadas molestias.

La historia de la kinesiología se inicia gracias al trabajo del Dr. George Goodhearth, quiropráctico norteamericano, y de sus colaboradores. Fue en los años 50 que empezó a investigar el hecho de que todo músculo ofrece una respuesta débil al valorar su tono cuando el sistema que debe alimentarlo, nervioso, sanguíneo, linfático, energético se encuentra bloqueados o sometidos a un estrés y una vez que se corrige ese disturbio el músculo ofrece una respuesta fuerte. En kinesiología se puede utilizar cualquier músculo del cuerpo como indicador para testar cualquier función relacionada con el organismo y de sus sistemas.

El deltoides es un músculo muy accesible a la hora de testarlo por su localización. El deltoides es el músculo que recubre el hombro en su desarrollo hacia el brazo. Para realizar el test se sitúa a la persona a testar con el brazo extendido hacia adelante hasta formar un ángulo de 90º con el cuerpo. La dirección del test va a ser un empuje hacia el suelo sobre su muñeca, y la persona va a ejercer cierta resistencia al movimiento haciendo fuerza en dirección opuesta, hacia el techo. Si ante el empuje se obtiene una respuesta firme, no baja el brazo, dando sensación de tabla rígida, se dice que el estado del músculo es FUERTE.

                Si por el contrario, ante el empuje se puede bajar con cierta facilidad el brazo, dando una sensación de blandura, se dice que su estado es DEBIL. No es preciso que el brazo baje mucho hacia abajo, sino que se sienta que se puede bajar un poco en comparación con el estado anterior.

 

En el  test muscular tanto la intensidad del testador  como la resistencia que ejerza la persona deben ser moderadas, tendiendo a la sutileza.

 

Si se parte de una situación en la que al realizar el test la respuesta ha sido fuerte, se ha producido esa sensación de tabla,  y seguidamente se realiza un pellizco en el vientre del músculo en su parte central en el sentido de las fibras, vertical, al volver  a realizar el test se observa que la respuesta cambia a débil, que se pierde esa sensación de tabla anterior pudiendo bajar más fácilmente el brazo haciendo la misma fuerza hacia el suelo y la persona realizando la misma resistencia en contra.

 

Si se realiza en el mismo punto el movimiento de deshacer el pellizco, separando los dedos o deshaciendo el pellizco anterior, se observa que la respuesta al realizar otra vez el test vuelve a cambiar volviendo la sensación de tabla en el brazo de la persona.

 

Este proceso es debido al reflejo miotático o de estiramiento muscular. En el interior del músculo existen unos propioceptores denominados husos neuromusculares cuya función es informar de la longitud del músculo y de los cambios de esta longitud.

Al dar un pellizco en el vientre del músculo lo que se provoca es una contracción de las fibras con lo que se acorta el huso y se estimulan los receptores que mandan la información a la médula espinal donde entra por el asta posterior y  llega hasta el asta anterior donde conecta con una neurona motora que provoca que el músculo se estire para amortiguar el movimiento evitando así una contracción excesiva.

Este mecanismo reflejo funciona continuamente para mantener un cierto grado de contracción o de tono muscular. También esta información del huso neuromuscular va a llegar al cerebelo y a la corteza cerebral desde donde se envía la orden de alargar las fibras para regular el movimiento. Como consecuencia directa de esta respuesta al alargarse las fibras automáticamente se produce una pérdida de tono muscular por lo que ante el mismo empuje se va a dar una respuesta más débil por parte del músculo con lo que baja más. A esto se le denomina debilitar o el músculo o pasar al músculo a un estado DÉBIL.

Por el contrario  cuando se realiza el movimiento de deshacer el pellizco lo que se provoca es que se estire el músculo y a su vez los husos neuromusculares. La respuesta refleja y  la respuesta del cerebelo y de la corteza cerebral será de acortar las fibras por lo que aumenta el grado de tensión y el músculo ante el mismo estímulo produce una respuesta más fuerte dando la sensación de tabla. A esto se le denomina fortalecer el músculo o que pase a un estado FUERTE.

A través de este mecanismo del cuerpo es con el que vamos a poder comunicarnos con el cuerpo de la persona asociando la respuesta FUERTE con un SI, y la respuesta DEBIL con un NO.

Es sorprendente comprobar que  al solicitar al cuerpo de la otra persona que dé un SI y realizar el test, el músculo deltoides dará una respuesta FUERTE, y al solicitarle un NO  y volver a repetir el test el músculo dará por el contrario una respuesta  DEBIL. Es algo asombroso y de gran utilidad, ya que podemos peguntarle al cuerpo de la persona acerca de su estado con la premisa de que el cuerpo de la persona nunca miente.

Realizar el interrogatorio a través del test del deltoides presenta una dificultad  que es la postura a mantener por parte de la persona  ya que al tener que mantener el brazo levantado durante un tiempo prolongado  puede  acabar con el brazo cansado y dolorido, con lo que las respuestas dejarán de ser fiables ya que el tono muscular se irá debilitando progresivamente dificultando la apreciación de una respuesta fuerte/débil.

Otro tipo de test que se utiliza en kinesiología es el reflejo de la longitud de los brazos o “Arm Reflex , AR ” desarrollado por Raphael Van Assche , fisioterapeuta y osteópata austríaco.

Trabajando un día en su consulta con una paciente observó  que el estado emocional de su paciente provocaba cambios en el tono de sus cadenas musculares. La paciente presentaba una lumbago agudo, molestia en la que muchas veces el músculo psoas ilíaco se encuentra hipertónico con lo que retrae toda la cadena muscular del lado afectado. Para comprobar en qué lado se está dando esa hipertonía se emplea una técnica consistente  en con la persona tumbada boca arriba se cogen  sus dos brazos por la muñecas y se estiran llevándolos hacia atrás por encima de su cabeza. El brazo del lado en el cual la cadena muscular está retraída no podrá estirarse tanto como el otro resultando aparentemente más corto. Realizando la prueba Van Assche observó que cuando su paciente pensaba en una persona concreta con la que estaba disgustada el brazo retraído recuperaba la longitud perdida respecto al otro ocurriendo esto siempre que pensaba en esa persona determinada.

Denominó a este reflejo AR o Arm Reflex y que consiste en provocar una respuesta similar a la obtenida a través los test musculares pero utilizando este cambio en la longitud de los brazos por cambios en sus cadenas musculares ante un estrés emocional, pudiendo llegar también a establecer una comunicación con el cuerpo de la persona para acceder a su información.

 

Para realizar este test se coloca a la persona a testar boca arriba y el que ejecuta el test se sitúa por detrás de su cabeza y cogiendo los brazos de la persona se los lleva hacia él y observa cómo quedan los brazos en cuanto a longitud. Lo más frecuente es que queden a la misma longitud un brazo respecto del otro.

Para estimular en la persona un estrés se le puede indicar que piense en algo desagradable o también se le puede provocar mediante un swiching, un cortocircuito en terminología kinesiológica. El swiching consiste en provocar un cambio  de polaridad mediante el siguiente proceso. El testador toca con sus manos los antebrazos de la persona a testar de forma homolateral,  la mano derecha del testador toca el antebrazo derecho de la persona y la  mano izquierda al antebrazo izquierdo. Seguidamente vuelve a realizar el toque pero de forma contralateral, la mano derecha toca el antebrazo izquierdo y la mano izquierda el antebrazo derecho. Por último se vuelve a realizar el toque de manera homolateral. Una vez realizados los tres toques, o cuando la persona trae a su mente el pensamiento desagradable, se vuelve a repetir el test y se observa que un brazo se retrae, que queda más corto que el otro.

 

 

   
    PASO 1 PASO 2  
  P
A
S
O
S

1

2

3
 
 

PASO 3

       

 

Si ahora se vuelve a realizar la técnica del swiching de igual forma o si la persona que está siendo testado piensa en algo positivo, agradable, y se vuelve a repetir el test se observa que los brazos vuelven a tener la misma longitud.

Se asocia la igualdad en la longitud de los brazos a un estado FUERTE  y por consiguiente a un SÍ, y la desigualdad en la longitud de los brazos a un estado DEBIL , a un NO. Si  se le solicita al cuerpo de la persona una respuesta afirmativa y se realiza el test resulta que el cuerpo de la persona responde con una misma longitud de brazos, y si le solicita por el contrario una respuesta negativa, al realizar el test los brazos de la persona presentarán desigualdad en su longitud.

A la hora de realizar el test del AR con la persona en esta posición, tumbada boca arriba y llevando sus brazos hacia atrás se puede presentar el inconveniente de que la persona tenga alguna molestia de hombro que impida el normal desarrollo del test  o que si el interrogatorio se alarga mucho se creen tensiones a nivel de los hombros de la persona. El test se puede realizar igualmente con el testador enfrente de la persona a testar y ésta puede estar tanto de pié como sentada. El movimiento que realizará el testador será ahora de traer hacia adelante los brazos de la persona haciendo a la vez un pequeño arco exterior con cada brazo para alargar el movimiento dando así mayor facilidad a la respuesta del cuerpo.

Cualquier persona pueda testarse a ella misma no necesitando a alguien para que le efectúe los test para acceder a su propia información, realizando de forma autónoma el test del AR.

El auto-test se puede realizar tanto de pie como sentado. Los brazos deben colgar relajados a ambos lados del cuerpo. El movimiento a realizar es llevar los brazos estirados hacia adelante, haciendo un pequeño arco hacia el exterior, a la altura del pecho hasta que se junten las manos en la línea media del cuerpo. Antes de realizar el movimiento la persona debe pensar en algo positivo, en algo que le ponga la sonrisa en la boca. Una vez hecho esto realiza el movimiento y observará que las palmas de las manos concuerdan una con otra, que los brazos tienen la misma longitud. A esta respuesta le va a corresponder el SÍ.

Se va a volver a repetir el movimiento pero antes de hacerlo la persona va a pensar en algo desagradable, en algo que le ponga un nudo en el estómago. Al llevar sus brazos hacia adelante observará que uno se queda más corto, que ya no casan las palmas de las manos una con otra. A esta respuesta le va a corresponder el NO.

 

 

A partir de este momento la persona puede entrar en comunicación con su cuerpo y acceder a su propia información. Si le solicita a su cuerpo que le dé un SÍ y realiza el movimiento verá que los brazos tienen la misma longitud, y si le solicita por el contrario un NO al realizar el test un brazo queda más corto que el otro.

Lo sorprendente es que también es posible  acceder a la información de persona cualquier otra persona a través del auto-test aprovechando el sistema de emisión y recepción de la información.

Volver a principal